Las dosis correctas: 7 precauciones para los medicamentos para niños

Si tiene niños que necesitan consumir medicamentos, ya sean con receta o no, el sitio en línea de la NPRcomparte algunas advertencias a las que debe prestar atención si está por administrarle una dosis a sus hijos. El detalle está en que darles un poco más o un poco menos puede tener efectos perjudiciales. Si la dosis no es suficiente podría evitar que su hijo se mejore, y si se excede podría provocar una emergencia.

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En seguida encontrará 7 aspectos que debe recordar al administrar medicamentos infantiles:

  1. No utilice cucharas normales para calcular la dosis, mejor use una cuchara medidora o cualquier dispositivo que venga incluido con el medicamento. Aunque no lo crea, hay más de 60 000 casos de intoxicación infantil cada año debido a la administración de dosis incorrectas. Tal como lo señala el artículo de la NPR, esto podría ser una situación de vida o muerte. Las cucharas de cocina no son un instrumento de medición preciso, por lo que no sirven para calcular dosis tales como 5ml. Además, debe prestar atención al periodo de tiempo indicado para administrar cada dosis. Un medicamento administrado con demasiada frecuencia también puede ser peligroso.

     

  2. Cuando deba administrar un medicamento recetado por su médico, pídale al encargado de la farmacia que le dé un gotero o jeringa sin aguja ya que éstos pueden medir las dosis con mayor precisión que una taza medidora. Además, regresando al primer punto, un gotero o jeringa que venga con sus medidas marcadas es más fácil de usar que una taza con líneas.

     

  3. Siempre lea la etiqueta y las indicaciones adjuntas que explican cuál es la dosis adecuada y advierten sobre los posibles efectos secundarios. Éste es un buen consejo para cualquier persona que esté tomando un medicamento, sin importar su edad o lo que esté tomado. Siempre debe ser cauteloso con los productos químicos que está colocando en su cuerpo o en el de sus hijos.

     

  4. En ningún momento debe mezclar medicamentos ya que podría estar duplicando la dosis de un ingrediente en particular. Sin darse cuenta, muchos padres pueden cometer un error al administrar dos medicamentos para diferentes síntomas que contengan algunos de los mismos ingredientes.

     

    Por ejemplo, el acetaminofén (de nombre comercial Tylenol) es un medicamento que con frecuencia provoca que muchos bebésmenores de 6 meses terminen en la sala de urgencias. Tal como se menciona en el punto #3, siempre debe leer las etiquetas antes de darle un medicamento a sus hijos para así asegurarse de no estarles administrando una doble dosis. Incluso en el caso de medicamentos con recetas, revise las instrucciones en la farmacia antes de comprar el producto para estar seguro de cuál es la dosis correcta para su hijo. Tomar esta breve medida preventiva puede salvar la vida de su hijo.

     

  5. Procure no ofrecerles a sus hijos jarabes para la tos de venta libre, sobre todo a los menores de 2 años. Cuando se trata de remedios para la tos y resfriado, los remedios naturales suelen ser la mejor opción. Si su hijo tiene la edad suficiente para tolerarlo, podría realizar un sencillo enjuague nasal con una solución salina a base de agua filtrada para aliviar la congestión nasal, mientras que una mezcla de miel pura y orgánica con un poco de limón puede combatir la tos. Sin mencionar el buen y confiable remedio de la abuela de tomar caldo o sopa de pollo ya que también se ha demostrado que funciona.

     

  6. Cuando se trate de niños pequeños y bebés menores de 2 años, hable con su médico antes de administrar cualquier medicamento. De hecho, a menos de que esté completamente seguro de que se trata de un resfriado o gripe, siempre debe hablar con su médico antes de administrarle medicamentos a un niño, sin importar su edad.

     

  7. Almacene todos los medicamentos donde los niños no puedan alcanzarlos, sin importar de qué medicamento se trate o para quién está destinado.

Por último, puede que la idea de ofrecer un medicamento de venta libre junto con un medicamento recetado para darle a su hijo un “impulso” en su recuperación sea tentadora. Pero puede ser peligroso si desconoce que hay algunos medicamentos sin receta que pueden tener reacciones adversas.

También tenga en cuenta que las autoridades médicas han reportado que a menudo reciben llamadas de emergencia por casos de niños que han tomado antibióticos, medicamentos para el reflujo e ibuprofeno sin que sus padres u otro adulto se dieran cuenta. Además, cabe señalar que en 3 de cada 4 casos de intoxicación infantil por medicamentos, el producto engullido pertenecía a sus padres (39 % de los casos) o abuelos (38 % de los casos).

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