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Que uno de sus propósitos de Año Nuevo sea tener hijos más saludables

Como mamá de dos hijos —un niño y una niña—, profesional trabajadora y todos los demás papeles y ocupaciones que desempeñamos en nuestro ajetreado estilo de vida moderno, valoro ampliamente el tiempo, la practicidad y la eficiencia a la hora de alimentar a mi familia.

familia

 

Por favor, tome en cuenta que esta preferencia no tiene ninguna relación con descongelar dentro del microondas alguna comida precocida ni destapar la primera caja de cereales coloridos y azucarados que esté en la alacena para solucionar una atareada mañana.

Ser una mamá saludable, práctica y eficiente se relaciona más con ser una persona organizada y disciplinada que crea hábitos conscientes y perdurables alrededor de un estilo de vida saludable. Esto, por supuesto, involucra también la salud de sus hijos.

En este artículo le comparto algunas recomendaciones y sugerencias que pueden servirle para que empiece este año cumpliendo el propósito de tener una familia más saludable:

1. Disponga de un momento para preparar con anticipación el menú de la semana. Esto incluye las comidas, snacks y meriendas escolares.

Anote lo que hace falta comprar y adelante lo que pueda durante el fin de semana, como cocinar las legumbres, el arroz y dejarlos ya listos. Así se evitará ir de compras de última hora, comprar comida rápida o terminar preparando una comida instantánea para sus hijos.

2. Aproveche los alimentos que ya tenga cocidos y refrigerados para las meriendas escolares. Puede prepararles a sus hijos unos deliciosos y nutritivos tacos con los frijoles que dejó listos para la comida o combinar arroz con una porción de lentejas. Esto solo le tomará unos pocos minutos.

3. Agende un día para hacer las compras en el supermercado. Al agendar ese día específico, piense con antelación el menú que quiere hacer, tenga en cuenta el tiempo que necesita para revisar las etiquetas de los alimentos al ir de compras y tome la mejor decisión para su familia a la hora de comprar.

Además, le recomiendo llevar consigo la lista de los alimentos que se requieren reponer conforme estos se hayan consumido en casa, así evitará que le falten víveres. Hacer esto le ahorrará tiempo en el supermercado y le permitirá hacer sus compras con mayor certeza de lo que realmente necesita.

4. Tenga siempre las frutas lavadas y al alcance de sus hijos. Los plátanos, manzanas, peras, naranjas, mandarinas, guayabas, fresas y uvas son frutas muy nutritivas que no pueden faltar en su desayuno. Además, son maravillosas tanto para las meriendas escolares de sus hijos, el snack de media tarde, así como para cuando salgan de paseo.

Con respecto a frutas como la papaya, el melón y la sandía, le recomiendo que tan pronto las corte también las pique y refrigere en envases de vidrio, así estarán listas para usar.

5. Lave y desinfecte las verduras al momento de llegar del mercado. Es cierto que esto puede tomarle un par de horas, ya que este proceso depende mucho de la cantidad de verduras que se consuman en su casa, pero créame que valdrá la pena por el tiempo que se ahorrará durante la semana.

De esta forma ya tiene listas las espinacas para los sánduches de sus hijos y para su licuado o jugo verde. Un puñado de tomates cherries ya lavados son ideales para sus loncheras.

6. Si les prepara jugos de frutas o de vegetales naturales a sus hijos en las mañanas, le sugiero buscar la receta con antelación y dejar todos los ingredientes listos la noche anterior cortados y envasados.

De esta manera, solo tendrá que poner todo en el extractor o licuadora y en cuestión de minutos tendrá un jugo fresco lleno de nutrientes para darles a sus hijos.

7. Ofrézcales a sus hijos cereales de verdad como el amaranto, la avena y la quinua. Agregue amaranto a la fruta que come durante el desayuno. Cocine con anticipación la quinua, refrigérela y sírvala con miel y unos berries.

Para la avena, le recomiendo remojarla durante la noche anterior a prepararla. A la mañana siguiente, descarte el agua y cocine la avena unos pocos minutos. Puede preparar unos exquisitos hotcakes o agréguesela a un nutritivo licuado con frutas, semillas, frutos secos y alguna leche vegetal. Estos son desayunos rápidos y muy nutritivos para sus hijos.

8. Tenga siempre a la mano frutos secos y semillas ya que son grandes aliados para la salud de sus hijos. Conserve en su alacena frutos secos (como las nueces, almendras, avellanas y cacahuates) y semillas (como la linaza, chía, ajonjolí, girasol y calabaza) dentro de envases de vidrio.

El polen de abeja también es un superalimento que le recomiendo tener en casa para agregarlo a las frutas, la avena o a su licuado.

9. Le sugiero comprar unos termos. De esta manera, sus hijos llevarán consigo agua natural o un agua fresca preparada en casa. Así evitará que beban jugos industriales azucarados y llenos de aditivos. Un agua fresca de Jamaica o una limonada endulzada con piloncillo, serán siempre una mejor decisión; por lo tanto, prepárelas y refrigérelas con anterioridad.

10. Adquiera el hábito de despertar un poco más temprano y dedicarle el tiempo que la alimentación de su familia merece. Muchas veces las mañanas se hacen difíciles por el estrés de despertar a sus hijos, alistarlos, prepararles el desayuno y lonchera y, además, correr para que el transporte escolar no los deje.

Despertarse temprano les traerá más tranquilidad y rendimiento a las mañanas de su familia.

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