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Según un estudio, las carnes procesadas como el tocino y la salchicha se relacionan con el cáncer de mama

El tocino podría ser el alimento de la década, pero si está tratando de evitar el cáncer, sobre todo el cáncer de mama, tal vez tenga que eliminar ese elemento de su lista del supermercado.

Un nuevo estudio demuestra que el consumo regular de carnes procesadas como tocino, salchicha y jamón podría aumentar en un 9 % su riesgo de padecer cáncer de mama, tal como informa KGET.

Si bien los autores del estudio admitieron que sus hallazgos dejaron algunas preguntas "sin resolver", una investigación previa de la Organización Mundial de la Salud demostró que las carnes ahumadas, embutidos y salazones podrían ser cancerígenos.

Si esto es lo más decepcionante que ha escuchado en mucho tiempo, tenga en cuenta que por lo general las carnes procesadas contienen aditivos que les otorgan la definición de poco saludables.

Como se menciona en el artículo destacado, estudios anteriores han relacionado las carnes procesadas—incluidas las salchichas para hot dog y carnes para sándwich—con un mayor riesgo de varios tipos de cáncer, infertilidad masculina y muerte prematura.

Por ejemplo, un análisis realizado en 2007 por el Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer (WCRF, por sus siglas en inglés) encontró que comer solo una salchicha al día podría aumentar su riesgo de cáncer de intestino.

Específicamente, se encontró que 1.8 onzas de carne procesada al día--aproximadamente una salchicha o tres trozos de tocino--aumentan un 20 % la probabilidad de cáncer, lo que convierte a estas carnes en un carcinógeno del Grupo 1.

Entonces, ¿esto significa que nunca podrá volver a comerse una pieza de tocino por el resto de su vida? No--siempre y cuando sepa qué tipo de tocino comprar. El tocino puede ser un complemento saludable para su alimentación, mientras sea en pequeñas cantidades y tome ciertas precauciones.

Primero, asegúrese de que su tocino provenga de cerdos orgánicos criados en pastizales, ya que esto reducirá el riesgo de consumir los contaminantes patógenos a los que los cerdos de granjas industriales son propensos.

En segundo lugar, asegúrese de que sea libre de nitratos añadidos. La forma más fácil de hacerlo es revisar la etiqueta, pero el color de la carne también puede ser un gran indicio.

Si es rosado, fue tratado con químicos, en específico nitratos y nitritos. Ahora bien, no malinterprete que cualquier cosa que contenga nitratos es "mala", ya que el tipo correcto de nitratos puede ser una bendición para su salud.

Los buenos nitratos provienen de las plantas, no de las carnes. La rúcula, cilantro, spring greens, albahaca, acelga y remolacha son solo algunos de los miembros de la "lista de los buenos".

Otro aspecto que debe recordar es que, incluso si no compra carnes procesadas, hay otras carnes "frescas" procesadas con las que debe tener cuidado, es decir, las carnes del supermercado que provienen de animales de granjas industriales (pavo, cerdo, carne molida y pollo).

Las pruebas revelan que el 83 % de estas carnes están contaminadas con bacterias fecales, incluidas las bacterias resistentes a los medicamentos.

Por lo tanto, para una mejor elección de alimentos debe comenzar por comprar carne fresca producida por ganaderos locales que no provenga de operaciones concentradas de alimentación animal (CAFOs).

Si no hay ganaderos o cooperativas locales donde pueda conseguirlas, busque el logotipo de la American Grassfed Association (AGA) en las etiquetas de su carne y productos lácteos, que le garantiza la más alta calidad en productos de animales alimentados con pastura.

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