Nueva investigación revela 'una de las mayores estafas de la industria del tabaco'

En otro caso como el del “zorro que cuida el gallinero”, la industria tabacalera ha sido descubierta en lo que los escritores del BMJ han denominado como una de las "mayores estafas" de la industria—al pretender evitar el tráfico ilegal de tabaco y, al mismo tiempo, facilitarlo.

El tráfico ilegal incrementa las ganancias financieras de la industria porque elude los impuestos, lo cual abarata aún más el contrabando de cigarrillos, y finalmente eleva las ventas de la industria.

De acuerdo a Eurekalert, la industria del tabaco fue sorprendida dando su apoyo para que esto sucediera al no controlar la etapa final de su cadena de suministro. Y no solo eso, sino que también fue atrapada mientras manipulaba investigaciones y creaba grupos de fachada, noticias falsas y generaba pagos para influir en las organizaciones encargadas de la rendición de cuentas de la industria.

Tabaco

La intrincada red de la gran industria del tabaco se ha entretejido y extendido por todo el mundo; tan solo necesita hacer una ligera búsqueda sobre el escándalo que la Dra. Brenda Fitzgerald originó cuando la revista Politico descubrió que había comprado acciones de la industria del tabaco después de su nombramiento como Directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

Fitzgerald renunció rápidamente pero, por desgracia, su caso no es el único.

Desde la gran industria de las sodas hasta la del azúcar, agricultura, productos farmacéuticos y químicos, cada una tiene su propia historia similar a la fábula del “zorro que cuida el gallinero” y, lo que es peor, la trama siempre involucra a las mismas agencias que se supone que deben proteger a la población y la salud.

Por ejemplo, Fitzgerald también tuvo una larga historia de colaboración con Coca-Cola, ya que recibió US$ 1 millón en fondos de la empresa cuando era comisionada del Departamento de salud pública del Estado de Georgia--para combatir la obesidad infantil.

Pero el Departamento de salud pública del Estado de Georgia no es la única entidad que financia este gigante de las sodas. En total, se descubrió que más de 90 diferentes organizaciones médicas y de salud, incluyendo a la Asociación Americana de Diabetes y la Sociedad Americana, aceptaron el apoyo financiero de Coca-Cola.

Aunado a esa situación, la industria azucarera destina grandes sumas de capital a las mismas organizaciones establecidas para vigilar la salud y, al igual que la gran industria del tabaco, fue descubierta mientras ocultaba evidencia del daño que puede hacer el azúcar, al mismo tiempo que manipulaba, fabricaba y orientaba "investigaciones" alimenticias que exoneraban al azúcar y responsabilizaban a la grasa saturada por la obesidad y enfermedades cardíacas.

Y no solo eso, además la industria ha influido en la industria dental al cambiar el enfoque del azúcar como causa de caries dental por el "requerimiento" de utilizar fluoruro para prevenirla.

Los grupos de fachada que protegen a estas industrias son otra historia aparte. Por ejemplo, el Consejo Americano de Ciencia y Salud (ACSH, por sus siglas en inglés) afirma ser un grupo independiente de investigación y defensa dedicado a desacreditar los estudios científicos que son basura, sin embargo sucede todo lo contrario.

El ACSH ha respaldado desde la fracturación hidráulica hasta pesticidas, retardantes de llama tóxicos, azúcar y otros--todo financiado por algún personaje importante de las corporaciones agrícolas, químicas, farmacéuticas, energéticas, de alimentos, sodas, cosméticos y tabaco.

Lo que esto nos indica es que, ahora más que nunca, necesita protegerse a sí mismo. Debe tomar el control de su salud al consumir los alimentos más saludables posibles, y negarse a creer la farsa difundida por las grandes industrias que venden tabaco, azúcar y medicamentos o productos químicos que sospeche que no le son beneficiosos, y exigirles a las agencias de noticias hacer mejor su trabajo para informar la verdad a través de reportes realmente imparciales.

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